Dentista con lentes de género
A fines de 2020 el proyecto Cooperación con Equidad presentó el documento de Propuestas en Políticas Públicas en Cooperativismo y Género, en donde se recogían propuestas de más de 450 mujeres cooperativistas de todo el país. Para la portada de este documento, fue elegida una foto en donde aparece Claudia Becerra, odontóloga socia de Reddentis y militante desde hace más de 7 años del género en el cooperativismo.
Claudia es oriunda de Treinta y Tres o como le gusta decirlo ella, «el pago más oriental». Llegó a Montevideo en 1978 para terminar sus estudios secundarios y prepararse para el ingreso a la Facultad de Odontología.
Desde 1980 a 1984 realizó sus estudios universitarios al mismo tiempo que se finalizaba la dictadura, aspecto que la marcó en la importancia de la lucha colectiva en la búsqueda de cambios sociales. Luego de 15 años ejerciendo como odontóloga de forma independiente comienza a trabajar para la Asociación de Porteros de Edificios de Apartamentos atendiendo a socios y a familiares directos de la organización. Actividad en la que se desempeñó hasta 2006.
Su trabajo social se vinculó en esos años con la Comisión de Vecinos de la Aguada en donde fue una de sus fundadoras. También fue protagonista de la Casa del Vecino de la Aguada, espacio que se obtuvo a partir del primer presupuesto participativo en donde se hizo una biblioteca popular y acciones sociales de educación no formal y cultural.
Su llegada a Reddentis
«Mi vínculo con Reddentis comenzó a los pocos meses de firmado el acta fundacional de la cooperativa, en diciembre de 1999», recuerda Claudia. Inició como una socia odontóloga más, con poca participación en los aspectos organizativos pero de con el transcurso del tiempo empezó a sentir interés por tener un aporte más activo. «Me cautivó el propósito de la cooperativa, poder trabajar colectivamente en la búsqueda de convenios que permita darle trabajo a colegas y cubrir además una patología acumulada de los afiliados de forma descentralizada».
En esa época la odontología estaba en una situación difícil con pocos pacientes en los consultorios de los odontólogos particulares y la cooperativa llegó en un momento justo con el apoyo de la Asociación Odontológica Uruguaya. Fue a partir de ahí que logramos el convenio con el Casmu y luego el de la Intendencia que «nos permitió tener más estabilidad y crecer».
En 2013 fue elegida para integrar la Comisión Fiscal de Reddentis y esto la obligó a tener un rol más activo y poder acercarse más al cooperativismo. De esa manera es que al año siguiente se propone integrar el Consejo Directivo de la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay (FCPU) y lo logra.
Mujer en tierra de hombres
«Ahí comenzó mi encuentro con el cooperativismo como filosofía y forma de vida, en un proceso de aprendizaje continuo y un convencimiento de que es posible cambiar el mundo capitalista en el que vivimos», expresa Claudia.
Fue Consejera de FCPU por dos períodos (2014/2015 – 2016/2017) e integró la Comisión Fiscal al siguiente período. Durante ese proceso como dirigente conoció a Ada Trifirió, una técnica de FCPU con una larga trayectoria en el estudio de la temática de género quién impulsó a Claudia a formarse en la temática. A partir de 2015, siendo parte de la Secretaría de Educación de FCPU, logra incorporar en un curso de dirigentes para la Corporación Urbana un módulo de 4 horas de género. Para Claudia esto significó un logro extraordinario en un terreno inexplorado hasta ese momento.
En 2016 logra impulsar la conformación de la Comisión de Género de FCPU, pero es recién en 2017 donde comienza el trabajo más constante con el objetivo de aportar ideas a lo que será luego el proyecto Cooperación con Equidad (2017-2021), «uno de los hitos más importantes en la historia de FCPU en materia de género y cooperativismo».
Hoy sigue militando en género porque cree que es un aprendizaje continuo y está convencida que las mujeres pueden aportar en esta búsqueda de alternativas al modelo capitalista. «Hoy en día te vivís chocando con estereotipos que son difíciles de cambiar, el cooperativismo a pesar de sus principios no están exentos de los problemas que tiene la sociedad y es por eso que es necesaria la lucha».
Como reflexión final, Claudia concluye que «después que te pones los lentes de género no hay marcha atrás, porque tenemos que estar en todas partes en la búsqueda de igualdad de derechos, en la equidad, en la corresponsabilidad en los cuidados, la no discriminación, la lucha contra la violencia; es una tarea ardua pero hay que estar en todas».



